Galardones: Excelencia en La Enseñanza

Cada año, la Universidad de Illinois en Chicago (UIC) honra algunos miembros del profesorado más dedicados y sobresalientes con el Galardones de la Excelencia en la Enseñanza. Los ganadores, quienes reciben un aumento de $5,000 en salario, son escogidos por los ganadores anteriores basados en las nominaciones hechas por los departamentos y colegios.

Shelby Cosner

Shelby CosnerCuando Shelby Cosner era una joven estudiante de magisterio en Iowa, un encuentro casual con el superintendente la llevó a considerar un futuro como líder escolar.

Como resultado de este encuentro, empezó su maestría en administración educativa poco después de recibir su licenciatura. Durante sus estudios postgrado, rápidamente llegó a ver la posición de director escolar como su trabajo soñado.

“Tenía a gente en mi vida—educadores– que tuvieron un impacto significativo en mi vida”, dijo Cosner.

Después de obtener su maestría, Cosner se mudó a Wisconsin donde fue directora escolar y dirigente de distrito alrededor de una década antes de completar sus estudios de doctorado en la Universidad de Madison-Wisconsin.

Cosner, profesora adjunta de organización educativa y liderazgo, por la segunda vez ha recibido reconocimiento por su enseñanza en la UIC. En 2009, Cosner ganó el galardón del Concilio de Enseñanza y Aprendizaje de la UIC. Este año, Cosner ha ganado el galardón de enseñanza más prestigioso de la UIC, el Galardón de la Excelencia en la Enseñanza.

“La enseñanza, como parte de lo que hago en la UIC, es muy importante para mí”, dijo Cosner. “Investigación, servicio y la enseñanza son las tres partes do lo que hacemos y, por lo tanto, ser reconocida en una de estas áreas es bastante importante para mí”.

Cosner es una investigadora de aplicación cualitativa cuyo trabajo toma especialmente de las ciencias organizativas, sociología, psicología social, y administración. Las investigaciones, y enfoque docente de Cosner, son basadas en la práctica de líderes escolares quienes buscan mejorar y transformar sus escuelas, además de la preparación y desarrollo de líderes escolares. Ha escrito extensamente en las áreas de desarrollo y preparación de liderazgo. Cosner también ha sido co-líder del programa de doctorado en liderazgo educativo urbano de la UIC, donde desempeña un papel clave con mejoras constantes al programa. En 2013, el programa fue reconocido como uno de solo dos programas ejemplares al nivel nacional de liderazgo preparativo por el Concilio Universitario para la Administración Educativa. En las últimos tres años, ha calificado entre los 20 programas principales de liderazgo educativos por la revista US News and World Report.

Cosner recientemente recibió una beca de $400,000, lo que le ayudará encabezar un equipo de la UIC que administrará apoyo intensivo a dos universidades que buscan transformar sus programas sobre la formación docente.

“El trabajo de los directores se tiene que enfocar sobre la creación de organizaciones fuertes apoyando la formación docente”, dijo Cosner. “Mis investigaciones informan la pedagogía de mis clases. Si no hubiera sido una directora que estaba profundamente involucrada en diseñar y proveyendo aprendizaje docente, y si no hubiera tenido 20 años de estudio en esta área, mi pedagogía sería muy diferente”.

Sobre los últimos 15 años, Cosner se ha enfocado en ser una experta en el diseño de sistemas de aprendizaje para adultos. Cosner dijo que atrae estudiantes al doctorado con tareas de trabajo auténticas que los requieren aplicar y practicar lo que enseñan en el ambiente escolar.

“Espero que una de las primeras cosas que vean los estudiantes es que yo tengo una responsabilidad de cuidarlos como gente y tengo una obligación de diligencia por lo que aprenden,” dijo Cosner. “Espero que ellos vean alguien que es muy intencional acerca de lo que hago cuando estamos juntos en el salón para que tengan un contexto de lo que genera el aprendizaje y desarrollo genuino”.

Cosner figura entre los instructores
del colegio más exigentes y logra demostrar a los estudiantes la importancia
de lo que están aprendiendo, dijo Steve Tozer, profesor de política de estudios
educativos y director del Centro de Liderazgo Educativo Urbano de la UIC.

“Ella conoce la literatura en su campo de estudio mejor que nadie, y espera que sus estudiantes demuestren esa misma familiaridad, si no la maestría, de ésta literatura en su trabajo”, dijo Tozer.

“Dr. Shelby Cosner personifica una ética de responsabilidad en su
enseñanza que está estrechamente relacionado con su trabajo académico y tutoría”, dijo Alfred Tatum, decano del Colegio de Educación.

Robert Johnston

Robert Johnston es el experto principal sobre la enseñanza de la Historia en la UIC y su influencia llega mucho más allá de los salones del campus.

Robert JohnstonComo director del programa de Docencia de Historia en la UIC, Johnston desempeña un papel clave en la preparación de estudiantes de pregrado y de maestría para que puedan encabezar sus propios salones en calidad de maestros, tal como el desarrollo profesional de educadores actuales.

Ha servido en tres ocasiones como el director académico de becas para la enseñanza de la historia norteamericana otorgadas por el Departamento de Educación, cada con un valor de más de $1 millón, en colaboración con la Biblioteca Newberry y el Centro de Educación Sobre la Historia Metropolitana de Chicago. Enseña y dirige un programa de cuatro semanas en el verano patrocinado por el Fondo Nacional Para las Humanidades orientada a maestros de la historia, a través del país, para niños de kínder hasta la secundaria.

Johnston, cuya investigación se enfoca en The Golden Age (La Edad Dorada) y la era progresiva del siglo XIX, en la historia norteamericana pos-1970, la historia de medicina, y en la política de historiografía, no obtuvo una educación tradicional. Como resultado, se sentía un poco inseguro del puesto cuando llegó a la universidad de Yale en 2003.

“Reconocí que el enfoque dentro de mi propio trabajo académico giraba hacia cuestiones de la democracia—especialmente durante la era progresiva– pero también a través de la historia norteamericana”, dijo él. “Finalmente entendí su importancia y que valía la pena, entonces, cultivar la democracia en mi vida cotidiana como profesor, y sobre todo en el salón”.

Sus prácticas de enseñanza fueron fuertemente influenciadas por sus estudios de pregrado en el Colegio Reed, una universidad pequeña de artes liberales donde discusión intelectual estaba al centro de cada materia.

“Pensé que fue realmente un empoderamiento, haciendo que los estudiantes fueran verdaderamente responsables”, explico.

Johnston está convencido de que el salón de clases es, por sí mismo, un espacio democrático, e intenta inculcar en él un ambiente de respeto para la discusión crítica y el debate.

“Quiero desplazar a los libros de texto autoritarios. De hecho, en la mayoría de mis clases nos deshacemos de ellos y nos enfocamos en el trabajo académico de alto nivel, y en fuentes secundarias que son controvertidas”.

“La discusión robusta dentro del salón de clase es una maravillosa y desafortunadamente rara oportunidad para que los alumnos llegasen a conocerse el uno al otro y poder así cruzar las fronteras ideológicas y no simplemente discutir, no simplemente alegar tu posición, pero de hecho decir, ‘Espérate un segundo, tal vez puedo aprender de esa otra posición, y de ese otro lado’”.

“Lo que proporciona, especialmente en las escuelas públicas como la UIC, es un gran terreno de pruebas para que la gente pueda practicar la democracia más allá
en la vida.”

Johnston fue galardonado dos veces por el Concilio de Excelencia en la Enseñanza y Aprendizaje de la UIC, y es igualmente ganador dos veces del Galardón
de la Excelencia en la Enseñanza nombrado por Shirley Bill del Departamento de Historia, a base de los votos de estudiantes pregrado y posgrado.

“Es uno de esos profesores modelos que realmente abre las mentes de sus estudiantes y les presta una experiencia de aprendizaje tan profunda que logra cambiarles la vida a través de la educación liberal”, escribió Astrida Orle Tantillo, decano del Colegio de Artes Liberales y Ciencias.

Elizabeth Peterson

La filosofía de enseñanza de Elizabeth Peterson está basada en el concepto del aprendizaje social. Ella cree que el contexto, no simplemente el contenido, importa.

Elizabeth Peterson“La teoría del aprendizaje social sugiere que la gente aprende a través de la observación, participación, y de ejemplos, no solamente el estudio”, dijo Peterson, profesora clínica y directora de educación profesional en el Departamento de Terapia Ocupacional en el Colegio de Ciencias de la Salud Aplicada. “Mis experiencias como terapeuta ocupacional y educadora me han enseñado que el mejor aprendizaje ocurre adentro de un contexto social y, como resultado, modelos de referencia y participación estudiantil son características claves de los ambientes y experiencias yo diseño para mis estudiantes”.

Peterson empezó a enseñar en la UIC en 1993. En sus 23 años con la universidad, ella ha sido instrumental en el éxito del programa de maestría de terapia ocupacional, desde el desarrollo del currículo y acreditación hasta la expansión del programa. Peterson ha enseñ-
ado y contribuido a muchos de los cursos requeridos en el programa, frecuentemente apoyándose de su experiencia como investigadora en la prevención de caídas en adultos. De esta forma, Peterson enfatiza la importancia de la práctica basada en la evidencia y un enfoque interdisciplinario en el cuidado de pacientes.

Bo Fernhall, decano del Colegio de Ciencias de Salud Aplicada, apoyó la nominación de Peterson hecha por el Departamento de Terapia Ocupacional.

“La doctora Peterson no ha estado satisfecha con solamente ser una maestra excepcional. Ha llevado a cabo investigaciones y ha ayudado a nuestro departamento lograr un éxito extraordinario, lo cual es evidente por su rango superior entre los departamentos en universidades públicas de terapia ocupacional en la nación”, dijo Fernhall.

“Es un honor solamente ser nominada y estoy muy orgullosa de ganar”, dijo Peterson. “Enseñar es un privilegio y me siento muy afortunada de trabajar con excelentes estudiantes y miembros de la facultad aquí en la UIC. Hay un optimismo en nuestro campus que viene de nuestra fortaleza como una institución de investigaciones que tiene un compromiso de servir a nuestra ciudad.

“Es un alegría ayudarles a mis estudiantes no solamente desarrollar habilidades como terapeutas ocupacionales y académicos, pero también como individuos”, dijo ella.

La filosofía y éxito de Peterson como educadora vienen de su experiencia como terapeuta ocupacional. Terapeutas ocupacionales, explica, son muy atentos al impacto del contexto sobre la terapia.

“Terapeutas ocupacionales están entrenados para trabajar con gente de todas las edades para lograr metas individuales considerando una variedad de factores”, dijo ella. “Estos factores pueden extender desde lo físico y del ambiente social, y recursos disponibles, hasta roles, rutinas, y fortalezas personales. Un terapeuta construye planes personales con sus clientes para apoyar su participación en actividades significativas — ocupaciones — dentro del marco de sus vidas cotidianas”.

“En una situación clínica o comunitaria, es muy claro como el contexto alrededor del paciente, tal como sus metas, influye el camino y la destinación de la terapia. Lo mismo es cierto de la educación — es mi trabajo como educadora proveer la estructura y un proceso que facilita el aprendizaje”, dijo Peterson.

Kathy Preissner, un ex-alumno de Peterson, apoyó fuertemente la nominación.

“La doctora Peterson conoce a sus estudiantes personalmente y les provee atención individual”, dijo Preissner, profesora clínica adjunto en terapia ocupacional. “Liga el contenido de sus cursos al currículo, y ayuda a sus estudiantes hacer conexiones con los conceptos aprendidos en otros cursos. La UIC es una universidad a nivel global en parte por educadores como la doctora Peterson”.

Michael Stroscio

Michael Stroscio mantiene un currículo repleto — para el mismo, como maestro. Regularmente enseña cuatro o cinco cursos al año, no los típicos tres cursos para un profesor que lleva acabo servicio e investigaciones en el Colegio de Ingeniería de la UIC.

Michael StroscioManeja — y sobresale — manteniendo una estrategia de equipo, interdisciplinario, para sus enseñanzas tal como sus investigaciones de ingeniería.

Como un profesor distinguido de la UIC en electricidad e ingeniería de computación y de bioingeniería, Stroscio tiene alumnos de carrera y estudiantes de posgrado trabajando en su laboratorio sobre tres o cuatro becas en cualquier momento. Combina estos estudiantes diversos en equipos de investigación para colaborar en proyectos que usan puntos cuánticos — nano cristales con propiedades ópticas y eléctricas extraordinarias que se atan a receptores celulares y aparecen como luz en un microscopio.

“Nos juntamos como grupo y comenzamos la práctica de invitar a los estudiantes de carrera a nuestras juntas, y formamos equipos”, dijo Stroscio, quien llegó a la UIC en 2001 después de trabajar en varias agencias federales y laboratorios nacionales.

“Los equipos son interdisciplinarios, incluyendo estudiantes de bioingeniería y ECE (electricidad e ingeniería de computación, por sus siglas en ingles) y algunas veces de la física, todos trabajando juntos”, dijo él. “Es un buen entrenamiento para los estudiantes, porque eso es lo que se trata en las investigaciones de ingeniería”.

Sus alumnos graduados ahora trabajan con Intel, General Motors, Motorola, y la Oficina de Patentes y Marcas Registradas de los Estados Unidos, Columbia, y las Universidades de Northwestern y Washington, entre otras.

Stroscio toma un acercamiento similar en sus cursos de lectura.

“Si hay algo distintivo de mi enseñanza en el salón, es que hay una tendencia de ser interdisciplinario y atento ayudarle a los estudiantes que hagan la transición entre el salón y el laboratorio”,
dijo él.

Entre los cursos que enseña, se encuentra un curso de ECE para los posgraduados en nano electrónica y un curso de bioingeniería en nano biotecnología — dos áreas de alto interés para investigadores.

“Mucho del material está basado en la literatura actual”, dijo Stroscio. “Estar en dos departamentos también me ayuda mucho. Hay una sinergia entre investigaciones hechas en cada departamento, y les gusta a los estudiantes”.

Stroscio ha escrito más de 400 publicaciones y tres libros, y ha sido editor de cuatro tomos.

“Los libros han sido un soporte esencial en mi enseñanza de estudiantes de tercer y cuarto año, también a los alumnos posgrado”, dijo él.

Stroscio y sus colegas han usado puntos cuánticos tapadas con secuencias pépticas especializadas para unir integrinas — receptores de moléculas encajadas en la membrana celular que conducen señales y comunicación de célula a célula con la matriz extracelular — en fibroblastos y en células madre. Sus investigaciones en nanoestructuras, incluyendo puntos cuánticos, conexiones cuánticas, y pozos cuánticos, han resultado en docenas de patentes y varias divulgaciones.

Stroscio ha participado en varios grupos de evaluación en la Fundación Nacional de Ciencias (NSF por sus siglas en ingles), y fue un facilitador de la UIC para las Mujeres en Las Ciencias y Sistema de Tecnología Transformativa (WISEST, por sus siglas en ingles), apoyado por una beca delantera de NSF. Ha sido finalista del galardón de enseñanza Silver Circle y también el galardón de enseñanza del Colegio de Ingeniería.